¿Independiente?

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Me pregunto qué te da inspiración para escribir, qué necesitas. ¿Un café cargadito, quizás, puya o bien dulce y bien calientito? ¿Tal vez música o silencio absoluto? ¿Tienes alguna libreta y bolígrafo preferidos? ¿Vas a Starbucks o permaneces en algún lugar de tu casa? ¿Escribes muy temprano en la mañana, en la tarde o la noche? ¿A quién le enseñas lo que escribes?

Te lo pregunto porque todos tenemos nuestras manías, nuestras maneras y preferencias de todo tipo a la hora de escribir como cuando de dormir se trata. Todos necesitamos algo, cosas para poder llevar a cabo la tarea. Sin embargo, ¿acaso no somos autores indi?

¡Ah, bueno!, entonces comencemos por ahí, por aclarar ese concepto.

El término autor indi es el apócope de autor independiente. También, suele usarse escritor indi, es decir, escritor independiente. De hecho, creo que son más conocidos los términos del idioma inglés: indi autor, indi writer.

¿Por qué «indi»? Porque se refiere al autor o escritor que publica su libro de forma independiente; de ahí el término #publicaciónindependiente.

Ahora, ¿independiente de qué? Bueno, independiente de las casas editoriales o publicadoras tradicionales porque, por supuesto, si publicáramos nuestro libro bajo sus sellos, seríamos dependientes de ellas; lo que implicaría que todo nuestro proceso de escritura, de publicación y el producto final, que es el libro, básicamente les pertenece a ellos de alguna forma.

Sin embargo, un escritor de Dios, ¡jamás será totalmente independiente y no debe serlo! Un escritor del Reino de los Cielos es totalmente dependiente de Dios, que es la fuente de la que se nutre, obligatoriamente, un escritor. Claro, más que por la misión que se nos ha confiado de escribir, porque somos hijos e hijas de Dios, y así es como debemos ser.

El escritor instruido en el Reino de los Cielos tiene una necesidad imperiosa de mantenerse pegado a la Vid verdadera si aspira a dar frutos. Nadie es capaz de darlos por sí mismo por más talentoso que sea y, por supuesto, nuestros talentos nos los ha dado, por Su gracia, Él.

Estoy segura de que conoces el pasaje bíblico en el que Jesús nos enseña: «Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer» (Juan 15:5).

Todo lo que creas que te hace falta para poder escribir y publicar ese proyecto de escritura proviene de la Fuente inagotable de vida. Él es la fuente de la que nos provienen tanto los recursos espirituales como los materiales. Lo encontramos en las Sagradas Escrituras: «Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación» (Santiago 1: 17).

Además, fue Dios quien depositó ese deseo de escribir en tu corazón. Hasta eso nos viene de Él, el sueño, el deseo. La Palabra de Dios lo dice así: «…porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad» (Filipenses 2: 13). Esa es la manera como será mientras anhelemos soñar sus sueños, mientras anhelemos amar lo que Él ama y cumplir su voluntad.

En medio del afán de nuestra tarea por escribir, publicar y todo lo que implica ese proceso –junto con las alegrías, el trabajo arduo y las tristezas– recordar estas verdades nos ayudan a operar en el oficio de un escritor del Reino de los Cielos y a cumplir la encomienda efectivamente y agradándole en todo.

Dios hizo ese compromiso, esa promesa, ese pacto con sus hijos y escogidos de que Él estaría con nosotros todos los días de nuestra vida hasta el final.

Ese es nuestro deseo al igual que lo fue el de Moisés. El caudillo sabía que se le había confiado una tarea mucho más grande que sus capacidades, estudios, experiencia y talentos. Por eso, se sentía necesitado de Dios, de su compañía a cada segundo de esa hazaña y de toda su vida. Y, con Su Presencia, sabemos que contaremos con su protección, su defensa y su provisión.

¿Por qué no le escribes al Señor cuáles son tus necesidades espirituales y materiales, y se las presentas en oración? De paso, agradécele por Su provisión.

Por lo pronto, para comenzar, tienes a la mano varios recursos, además de este blog (escritoresdedios.com):

Presiona la imagen para obtener más información sobre el libro.

“Parte de nuestra tarea como escritores del Señor consiste en entender el oficio a la luz de las Sagradas Escrituras y su manifestación en pleno siglo XXI”.

Yazmín Díaz Torres

¡Gracias por tu visita y por comunicarte a través del “cuestionario”. Espero que podamos hablar muy pronto.



Publicado por Yazmín Díaz

Editora, Autora Independiente

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